Hace algunas semanas, tuvimos en el Estudio Hukot a Mauricio Redolés para una jornada que quedó marcada como una de esas sesiones que se transforman en acontecimiento. Poeta, músico y superviviente, Redolés es una de las voces fundamentales de la cultura chilena contemporánea: un testimonio vivo de la historia, pero también de la risa como resistencia universal, de la memoria como acto político y de la poesía como forma de vivir.

En el estudio grabamos una sesión íntima y profundamente intensa, acompañada por la guitarra del maestro Taku Tricot, en un diálogo donde la poesía y los sonidos musicales fueron protagonistas. Aquí Redolés, entre citas, canciones y artificios se entrevista con Milo Gomberoff y hablan del humor como libertad frente al poder, la memoria como restitución de las voces silenciadas, el lenguaje popular como el mundo poético, la escritura después del exilio y la tortura, y el arte como forma radical de supervivencia.

Durante el día, la sesión se convirtió también en un pequeño cruce de historias y mitologías: incluso nos visitaron figuras tan ilustres como alguno de los míticos«detectives salvajes» de Bolaño, sumando capas de literatura, amistad y complicidad a una jornada que ya era excepcional.

Redolés, que celebra 50 años en la música. Heredero de Parra y Lihn, pero profundamente arraigado en el habla viva del pueblo, su voz es trinchera y celebración para muchos.

Esta Hukot Session no es solo una grabación: es un encuentro con una historia viva, una tarde de poesía en acción y una conversación donde el arte aparece, sin metáforas, como una forma de seguir respirando.